Blog · Boda civil

Boda civil: por qué los momentos más bonitos merecen quedar inmortalizados

Durante mucho tiempo, la boda por lo civil se consideró un mero trámite antes de la "gran" boda. Sin embargo, es mucho más: con vuestro «sí, quiero» comienza oficialmente vuestra vida de casados, y con ella una etapa especial llena de momentos emotivos.

Pareja de novios con traje y vestido de fiesta frente al registro civil

Por fin podéis poneros el vestido de novia o el elegante traje, reunir a vuestras personas favoritas y celebrar juntos el inicio de una nueva etapa en vuestra vida.

Da igual si después brindáis en petit comité en vuestro restaurante favorito o planeáis una gran celebración con familia y amigos: este día merece quedar inmortalizado en muchas fotos bonitas.

Tres razones por las que las fotos de la boda civil son tan importantes

1. Hasta la gran celebración puede pasar mucho tiempo

Entre la boda civil y la ceremonia religiosa o simbólica a veces pasan varias semanas o incluso meses. Las fotos del registro civil inmortalizan el comienzo de vuestra etapa de boda y os permiten revivir una y otra vez la ilusión por la gran celebración.

Ceremonia de boda civil vista desde la mesa de los novios hacia los invitados
El momento del «sí, quiero» en el registro civil, a menudo en un círculo pequeño y cercano.

Más personal, más íntimo, más familiar

2. El ambiente es más personal e íntimo

En la boda civil suelen estar presentes solo los familiares y amigos más cercanos. Esto da lugar a fotos especialmente sinceras y emotivas: las miradas nerviosas antes del sí, las lágrimas de los padres o el abrazo cariñoso de los abuelos después de la ceremonia.

Precisamente estos pequeños momentos familiares son los que hacen las fotos tan valiosas después.

3. Queda más tiempo para las fotos familiares

En un grupo más reducido suele ser más fácil hacer fotos juntos con calma. Aprovechad la ocasión para fotos con vuestros padres, hermanos, abuelos, testigos y otras personas especiales.

En una gran celebración de boda todo se vuelve ajetreado rápidamente y no siempre se consigue la combinación de foto deseada. Por eso la boda civil es una ocasión estupenda para planear con calma las fotos familiares importantes.

Convertid a vuestros invitados en fotógrafos de bodas

Además de las clásicas fotos de grupo, los recuerdos más bonitos suelen surgir de forma espontánea: esperando frente al registro civil, durante las felicitaciones, al brindar o de camino a la celebración posterior.

Por supuesto, vuestros invitados harán muchas fotos con sus móviles ese día. Pero después de la boda, esas fotos suelen quedar repartidas entre distintos chats de mensajería, teléfonos y carpetas en la nube.

Con imiji podéis reunir y compartir todas las fotos en un único lugar central. Cread un álbum antes de la boda, invitad a vuestra familia y amigos, y avisadles de que pueden subir allí sus mejores capturas.

Así, hacer fotos se convierte en una misión compartida: todo el mundo presta más atención a situaciones especiales, perspectivas inusuales y pequeños momentos emotivos. Al final no solo tendréis las fotos oficiales de la boda, sino que veréis vuestro día también a través de los ojos de vuestros invitados.

Pareja de novios saliendo del registro civil rodeados de invitados eufóricos
Al salir del registro civil surgen las fotos más espontáneas y bonitas.

Consejos de profesionales para recuerdos aún más bonitos

1. Preparad vuestros rincones fotográficos

Lo mejor es visitar el registro civil y sus alrededores unos días antes de la ceremonia. Fijaos en escaleras bonitas, fachadas históricas, patios, parques, avenidas arboladas u otros lugares especiales que puedan servir de fondo para vuestras fotos de boda.

Pensad también qué fotos de grupo son especialmente importantes para vosotros. Una pequeña lista con las combinaciones deseadas ayuda a que nadie se quede fuera el día de la boda.

2. Capturad también los momentos que un fotógrafo no ve

Un fotógrafo de bodas profesional suele acompañar solo una parte concreta del día. Sin embargo, muchos momentos especiales suceden antes o al margen del programa oficial.

Pedid a vuestra familia y amigos que fotografíen también los preparativos en casa, el momento de vestiros, la llegada de los invitados o la espera emocionada frente al registro civil.

Durante la comida posterior también suelen surgir fotos personales y divertidas: discursos espontáneos, conversaciones sinceras, sorpresas y pequeños momentos entre los invitados.

3. Conectad la boda civil con la gran boda

Las fotos de la boda civil no tienen por qué quedarse solo en el álbum digital. Usad después algunas imágenes seleccionadas como elemento de unión para vuestra ceremonia religiosa o simbólica y la gran celebración.

Podéis usar estas fotos, por ejemplo, para la decoración, el libro de firmas, un periódico de boda o una presentación de diapositivas. También en las tarjetas de mesa, los carteles de bienvenida o un pequeño photocall cuentan la historia del comienzo de vuestra etapa de boda compartida.

Un álbum para toda vuestra etapa de boda

Podéis configurar imiji ya para la boda civil y seguir usándolo después para otros eventos: la ceremonia simbólica o religiosa, el convite, la despedida de soltero/a o la luna de miel.

Así se va formando, poco a poco, una colección de imágenes compartida que cuenta toda la historia de vuestra boda.

La boda civil no es un trámite sin importancia. Es el momento en que vuestro futuro en común comienza oficialmente, y precisamente ese momento merece muchos recuerdos preciosos.

¿Aún no tenéis un álbum de imiji?

¡No pasa nada!

Cread vuestro álbum ya antes de la boda civil y reunid cada recuerdo en un solo lugar.